gestion de riesgos empresa

La gestión de riesgos es una de las principales preocupaciones de las empresas, ya que de ella puede depender el éxito o fracaso de una organización. Por eso, es muy importante conocer bien en qué consiste y cómo aplicarla de forma estratégica a nuestro negocio, independientemente de cuál sea su tamaño o naturaleza.

En este post explicamos al detalle qué es la gestión de riesgos empresarial y damos las claves para elaborar un plan estratégico.

 

¿Qué es riesgo empresarial?

Antes de explicar qué es la gestión de riesgos, es importante entender a qué nos referimos cuando hablamos de riesgo empresarial.  Este concepto se refiere a los riesgos que toda empresa asume desde el momento que inicia su andadura. Dichos riesgos pueden ser muy variados  y tener un impacto significativo en la empresa. Por eso es fundamental  preverlos y tener un plan para afrontarlos.

 

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Tipos de Riesgos Empresariales

La gestión de riesgos se enfoca principalmente en los siguientes tipos de riesgos empresariales, que son comunes a todas las organizaciones:

  • Gestión de riesgos operacionales: riesgos vinculados con la actividad de la compañía.
  • Gestión de riesgos económicos: son los más comunes. Se dan siempre que en la empresa se toma cualquier decisión, y conllevan la posibilidad de no recuperar la cantidad invertida.
  • Gestión de riesgos financieros: riesgos relacionados con cambios en el mercado, por ejemplo debido a una modificación de tendencia en el sector.
  • Gestión de riesgos legales: toda actividad comercial conlleva un riesgo legal tanto vinculado al ámbito financiero como al producto o servicio mismo que se presta.
  • Gestión de riesgos de seguridad/ciberseguridad: hacen peligrar el activo más valioso de las empresas hoy día, sus datos.
  • Gestión de riesgos no previstos: sucesos impredecibles, como por ejemplo la pandemia de coronavirus que comenzó en 2020,  y que está teniendo un tremendo impacto en muchas empresas.

 

Qué es la gestión de riesgos en empresas

Cómo acabamos de ver toda actividad empresarial está sujeta a varios tipos de riesgos. La gestión de riesgos es la estrategia que los identifica, evalúa, y crea un plan para controlarlos y disminuir sus consecuencias si se materializan.

La gestión de riesgos en la empresa es fundamental en cualquier estrategia comercial, pues ayuda a prever y evitar circunstancias (riesgos) qué podrían impedir a la compañía alcanzar sus objetivos. Gracias a una gestión de riesgos adecuada es más sencillo tomar decisiones correctas y evitar aquellas que pueden acrecentar o desencadenar los riesgos identificados.

La gestión de riesgos tiene un gran impacto en la longevidad de una empresa. ¿Sabías que solo un 43% de empresas españolas alcanza los 5 años de vida?  En la mayoría de las ocasiones se debe a una mala gestión del capital por no haber previsto  a qué riesgos se enfrentaba la compañía.

 

Plan de gestión de riesgos de una empresa, ¿Cómo elaborarlo?

Identificar los riesgos potenciales de una empresa y establecer los mecanismos para minimizar su impacto si se materializan, es esencial no solo para que el negocio tenga menos posibilidades de enfrentarse a sus riesgos, sino también para que sus opciones de recuperación sean mucho mayores en caso de que el incidente termine produciéndose.

Por eso el objetivo del plan de gestión de riesgos, además de identificar todos los riesgos potenciales que acechan a la empresa, es elaborar una estrategia para hacer frente a los mismos.

En primer lugar hay que ser conscientes  de que elaborar un plan de gestión de riesgos es una tarea que requiere destinar recursos, fundamentalmente tiempo y presupuesto. Sin embargo es una labor que no conviene posponer y que, de hecho, es recomendable elaborar desde el minuto uno, junto con el plan de empresa, ya que como hemos visto, un plan de gestión de riesgos supone una especie de “seguro de vida” para nuestro negocio.

Aunque los tipos de riesgo más predominantes varían entre  las diferentes clases de empresas, la elaboración del plan de gestión de riesgos supone un proceso común.  A continuación detallamos los pasos necesarios para preparar un plan de gestión de riesgos empresarial.

 

  1. Evaluación del negocio para elaborar el plan de gestión de riesgos

El primer paso en la elaboración de un plan de gestión de riesgos es el análisis exhaustivo del negocio. ¿Cuáles son las actividades críticas? Debemos tener en cuenta nuestro producto o servicio, recursos y personal, y pensar en todas las circunstancias que podrían suponerles un prejuicio.

 

  1. Identificación de riesgos potenciales en el plan de gestión de riesgos

Una vez analizado nuestro negocio, toca identificar sus riesgos potenciales y comprender su alcance. Esto es fundamental para elaborar estrategias realistas para afrontarlos y recogerlas en nuestro plan de gestión de riesgos.

Técnicas para identificar los riesgos empresariales:

  • “¿Qué pasa si…?”: consiste en revisar el plan de negocio y plantearse situaciones hipotéticas que podrían afectar a cada una de las áreas. ¿Qué pasa si cierra nuestro mejor proveedor?,  ¿Qué pasa si sufrimos  un ciberataque?
  • Ponerse en el peor de los casos: esta técnica lleva el “¿qué pasa si…?” a nivel extremo”.  Si tenemos un plan de acción para afrontar las peores situaciones podremos sobrellevar mejor los riesgos más pequeños.
  • Brainstorming: las lluvias de ideas no solo aplican al marketing. También son útiles para elaborar un plan de gestión de riesgos. Reúne al equipo de responsables de cada área de la empresa (financiero, recursos humanos, jurídico, marketing, ventas, etc.) para que cada uno de ellos exponga los riesgos principales a los que cree que su departamento está sometido.
  • Histórico de eventos: si tu empresa ya tiene cierta trayectoria es importante repasar aquellos eventos que la han afectado en el pasado. ¿Podrían volver a repetirse? Es decir, ¿siguen suponiendo un riesgo?

 

  1. Análisis del impacto de los riesgos empresariales en el plan de gestión de riesgos

Ya identificados los riesgos potenciales, toca cuantificar el impacto que tendrían en la empresa.

Las dos variables principales para medirlo son:

  • Probabilidad  de que el riesgo suceda
  • Consecuencias  que tendría

De este modo, un riesgo puede ser desde muy improbable hasta muy probable, y las consecuencias, que se valoran en función de las pérdidas financieras, pueden ser desde leves hasta muy graves.

 

  1. Evaluación de riesgos en el plan de gestión de riesgos

Una vez determinado el nivel de cada riesgo en el plan de gestión de riesgos, hay que elaborar una tabla para evaluarlos. Por ejemplo, un ciberataque puede ser probable y tener consecuencias graves, un incendio es improbable y sus consecuencias pueden ser graves, la pérdida de conexión a internet puede ser probable sin embargo sus consecuencias ser leves.

Conviene asignar una puntuación tanto al grado de probabilidad cómo al impacto. De este modo, una vez analizados los riesgos de acuerdo con estos dos parámetros, obtendremos un ranking de riesgos.

Esto nos permitirá clasificar los riesgos por orden de prioridad en el plan de gestión de riesgos.

  1. Tratamiento de los riesgos empresariales en el plan de gestión de riesgos

Una vez evaluados los riesgos en el plan de gestión de riesgos, es el momento de elaborar un plan de acción para tratar cada uno de ellos. Dicho plan debe contemplar los siguientes aspectos:

  • Solución o prevención que se va a aplicar a cada riesgo:
    • Transferencia del riesgo o parte de él, por ejemplo a través de seguros o subcontrataciones.
    • Evitación del riesgo: dejando de realizar la actividad que implica el riesgo o sustituyéndola por otra.
    • Reducción de la probabilidad de que suceda el riesgo, por ejemplo mediante procesos de control de calidad, auditorías, formación del personal, etc.
    • Reducción del impacto del riesgo si ocurre, por ejemplo realizando copias de seguridad  externas de todos los servidores.
    • Aceptación del riesgo, ya sea porque es altamente improbable que suceda o porque no es transferible, evitable ni reducible.
  • Personas encargadas de gestionar los riesgos.
  • Costes que conlleva la gestión de cada riesgo.

 

  1. Revisión periódica del plan de gestión de riesgos

Es fundamental revisar periódicamente el plan de gestión de riesgos para incluir los nuevos riesgos que se detecten y darles el mismo tratamiento que hemos explicado en los puntos anteriores.

Por último, hay que mencionar que es posible elaborar un plan de gestión de riesgos en proyectos usando la metodología que acabamos de exponer, es decir, básicamente, identificando riesgos asociados a cada proyecto, evaluándolos y analizando su impacto, y planificando una respuesta para cada uno de ellos.

 

Gestión de riesgos en la atención al cliente

Un área empresarial que no podemos olvidar a la hora de elaborar el plan de gestión de riesgos es la de la atención al cliente, que además se encuentra presente a todos los negocios, independientemente de su tamaño. Y es que, un cliente puede cambiar de compañía solo por el trato recibido, aunque esté satisfecho con otras áreas o con el producto o servicio de la compañía.

Las dos formas principales de abordar dicha gestión en la atención al cliente tienen que ver con el factor humano y con el tecnológico. Por un lado es fundamental implementar técnicas para la atención al cliente como las que te explicamos en nuestro artículo ¿Cómo mejorar la atención al cliente en una empresa? Por otro, es imprescindible contar con la mejor tecnología para dar nuestro servicio.

Para ello es clave comenzar abordando la centralita telefónica, que constituye el punto neurálgico de la atención al cliente,

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